Consiste en la creación de un trato directo de la piel al riñón mediante una incisión pequeña, a través del que se fragmentan y extraen las piedras del riñón. También puede ser utilizado como una opción en el abordaje de litiasis uretral. Al realizar una herida pequeña, disminuye el dolor y sangrado transpiratorio, disminuye el tiempo de recuperación y permite una reincorporación más rápida a las actividades cotidianas.